LA ECONOMIA SE MALOGRÓ CON ADAM SMITH
POR MARTIN PORRAS SALVADOR
Diario EXPRESO, lunes 16 de febrero del 2004
Es común para los economistas aceptar a Adam Smith como el padre de la ciencia económica. Para muchos librecambistas, Smith es su santo patrón y el libro "La Riqueza de las Naciones" (1,776) como su evangelio. Sin embargo, es poco probable que alguien llegue a la conclusión, que se trata de una obra maestra pero de relatos tediosos, en absoluto claro, nada concluyente y divagante en extremo. Aun así, la reputación de Smith casi llega al sol, desde su época y hasta hace muy poco se le consideró como el padre de la economía.
En el libro "Historia del Pensamiento Económico" (Unión Editorial S.A., España, 2000)escrito por el economista de la Escuela Austriaca Murray Rothbard señala que Smith no aportó nada nuevo para el conocimiento de su época, es más, plagió muchas de las ideas de eminentes pensadores como Richard Cantillon (el verdadero padre de la economía), Turgot, a su maestro Hutchison, Hume y los escolásticos españoles.
Lo más grave del asunto es que las ideas de sus predecesores no fueron tratadas en la obra de Smith como tales, sino que fueron distorsionadas y sesgadas sobre prejuicios Calvinistas (culto que Smith profesaba) perdiéndose en su obra la esencia de la escolástica española reinante en la época.
Con Smith, la historia del pensamiento económico involuciona, pasando por David Ricardo (quien profundiza la confusión), J.S.Mill y en su máximo equívoco: Karl Marx; no es por lo tanto, descabellado asumir a Smith como el mentor de Marx. El equívoco del análisis marxista es total, por donde se lo analice y su influencia sobre J.M. Keynes aun persiste en el legado de su obra.
Como es lógico deducir, la historia del pensamiento no es lineal es por lo contrario, un tortuoso camino de contradicciones, avances y retrocesos. Thomas Khun en su "The Structure of Scientific Revolution", introdujo el término "paradigma" en el discurso intelectual, con lo cual demolió lo que gustó en llamar "La Teoría Whig de la Historia de la Ciencia". La teoría Whig, suscrita por casi todos los pensadores señala que la historia avanza en continuo progreso, mejorando lentamente, retocándose en una continua mejora, es decir que lo que hoy conocemos es más cierto o mejor que lo pasado; esto es cierto en algunas "ciencias duras" (química, física, etc) pero no funciona en las "ciencias blandas" (historia sociología, economía, etc).
Como señala Rothbard "No cabe, por lo tanto, en absoluto presuponer que en economía lo primero que se pensó fue peor que lo que le siguió, ni que todo economista con fama ha aportado su granito de arena al desarrollo de la disciplina. Es hasta muy probable que la economía, en lugar de ser un edificio siempre en progreso a cuya construcción cada cual ha contribuido con su aporte, puede haber y de hecho haya procedido de manera aberrante, incluso a modo zig-zag, con falacias sistémicas aparecidas mas bien tardíamente que hayan desplazado del todo paradigmas anteriores mucho más adecuados, redirigiéndose así el pensamiento económico por una vía degenerativa, totalmente errónea e incluso trágica." Yo agregaria que
con Smith, la economía se malogró. ©
Diario EXPRESO, lunes 16 de febrero del 2004